Electro Wand Nalone

Electro Wand Nalone: una wand eléctrica

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La Electro Wand Nalone llega poco después de mi prueba del Mystim Sizzling Simon. Después de la e-stim interna, tenía ganas de ver qué tal funcionaba la misma familia de sensaciones en el clítoris, en un formato más mono, más manejable, casi inocente si olvidamos los impulsos eléctricos.

Con la Electro Wand Nalone, tenemos una pequeña varita fucsia que disimula muy bien lo que es. Vibra, claro, pero también incorpora un anillo metálico en el cabezal, encargado de transmitir microimpulsos eléctricos a las zonas erógenas.

Electro Wand Nalone

Porque la electroestimulación es un territorio curioso. Es fácil imaginar que está reservada a quienes practican BDSM con todo el equipo, cables, dispositivos, pinzas y ambiente de mazmorra incluidos. Pero, en realidad, algunos juguetes sexuales intentan precisamente hacerla más accesible y suave. No necesariamente para hacer daño, sino para añadir algo distinto a las vibraciones: cosquilleos, contracciones y, en definitiva, sensaciones más variadas.

¿Puede ser igual de interesante la e-stim en la superficie, en una zona tan sensible como el clítoris? ¿Aporta una textura de placer realmente nueva o solo tres cosquilleos para decorar? La respuesta es necesariamente subjetiva, pero voy a contarles mis impresiones en esta prueba de la Electro Wand Nalone.

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Presentación del juguete sexual

El packaging de la Electro Wand Nalone está bastante cuidado. Viene en una caja de cartón rígida, ilustrada con fotos del aparato, con el juguete bien encajado en el interior.

Dentro encontramos la Electro Wand, su cable de carga, su bolsita de almacenamiento y el manual de instrucciones.

Presentación de la Electro Wand Nalone

Aspecto de la Electro Wand Nalone

La Electro Wand Nalone tiene el cabezal de un micrófono de karaoke para una fiesta de pijamas solo para adultos. Rosa fucsia, casi Barbie, de esos objetos que una podría imaginar en manos de una estrella del pop con un body de lentejuelas, salvo que aquí la actuación tiene lugar más entre los muslos que sobre el escenario.

Electro Wand Nalone: un vibrador clitoriano de e-stim

El cabezal redondo es relativamente pequeño para una varita, con unos 4 centímetros de diámetro. Encima tiene un anillo metálico, por el que se transmiten los impulsos eléctricos.

El mango también está parcialmente recubierto por una placa metálica, aunque en este caso su función es puramente ornamental.

Textura y materiales

La superficie de la Electro Wand Nalone combina silicona suave y placas metálicas. El cabezal y el mango son rígidos, pero el cuello es flexible.

Flexibilidad del cuello de la Electro Wand Nalone

Alimentación

La Electro Wand Nalone es recargable por USB. El cable incluido se conecta a un pequeño orificio situado en la base del juguete sexual, con una abertura que se cierra alrededor del conector. Además, es resistente al agua, lo que facilita mucho la limpieza y permite usarla en la ducha o en la bañera.

La carga completa tarda unas tres horas y ofrece una autonomía anunciada de dos horas y media. En la práctica, no he tenido problemas con la batería.

Controles y modos

La Electro Wand Nalone tiene cuatro botones en el mango. El juguete ofrece varias funciones: vibraciones del cabezal, vibraciones del mango y electroestimulación.

El cabezal tiene siete modos de vibración, con velocidades continuas y programas de pulsaciones. La electroestimulación puede funcionar al mismo tiempo y se regula de manera independiente, con tres niveles de intensidad.

Controles de la Electro Wand Nalone

El mango también ofrece siete modos de vibración. Como el juguete está pensado para ser reversible, en teoría se puede insertar por este lado. En la práctica, entre su forma un tanto angulosa, la placa metálica y la proximidad de los controles, no le veo mucho sentido. Aun así, esta opción extra no molesta.

Sobre todo, el mango no transmite descargas eléctricas: algo excelente para evitar que los dedos reciban pequeñas descargas por accidente, ¡porque no es precisamente esa la zona que se busca estimular con la e-stim!

Electro Wand Nalone

Uso de la Electro Wand Nalone

Empecé a usar la Electro Wand Nalone como un vibrador clitoriano clásico, sin electroestimulación.

El cabezal es pequeño y se coloca fácilmente sobre el clítoris. Las vibraciones no son las más profundas ni las más potentes que he probado en una varita, pero bastan de sobra para aumentar la excitación y llegar al orgasmo sin apenas esfuerzo.

Prefiero claramente las velocidades continuas a los patrones preprogramados. Una pequeña pega, eso sí, en la navegación: esas famosas pulsaciones vienen justo después del nivel máximo de vibración. Es la mejor manera de romper por completo el ritmo si tienes la mala suerte de pulsar una vez de más.

La Electro Wand Nalone

Después activé la electroestimulación. Usé lubricante a base de agua para que se deslizara mejor, pero también para mejorar la conductividad eléctrica.

Desde los primeros niveles, la sensación es muy distinta a la de una varita clásica. Las vibraciones proporcionan una base continua, mientras que la e-stim añade pequeños cosquilleos muy localizados, como si el juguete mordisqueara la zona. No duele; más bien es una tensión que pincha y despierta el clítoris. El cuerpo reacciona de otra manera, y eso hace que la excitación aumente mucho más.

La clave con este juguete está en encontrar el equilibrio propio. Querer llevar la e-stim al máximo desde el principio no es necesariamente lo ideal: todo depende de la sensibilidad y de las ganas del momento. En el clítoris, una intensidad eléctrica demasiado alta puede sorprender enseguida o resultar demasiado incisiva si no se tiene costumbre.

El equilibrio perfecto consiste en combinar la intensidad vibratoria máxima con una e-stim de ligera a moderada. En esta configuración, el resultado es todo un éxito: las vibraciones ponen la base y la e-stim añade pequeños toques eléctricos por encima. Los genitales se estremecen sin tensarse, la excitación se dispara y la subida hacia un orgasmo intenso y contundente es muy marcada.

Electro Wand Nalone

Conclusión sobre la Electro Wand Nalone

Si prefieres la potencia bruta para una gratificación inmediata, es mejor que te decantes por una varita clásica. La Electro Wand Nalone es un juguete al que hay que cogerle un poco el tranquillo, pero merece mucho la pena. A pesar de que el cambio de velocidades podría ser más ergonómico, cumple su promesa: ofrecer una auténtica novedad en la estimulación del clítoris.

Es cierto que la electroestimulación exige encontrar la intensidad adecuada, pero, una vez que se alcanza ese punto de equilibrio, la magia ocurre. Ese pequeño mordisco eléctrico cambia por completo las cosas y lleva a orgasmos de una intensidad franca y contundente. Es una excelente puerta de entrada a la e-stim, ideal para descubrir este tipo de sensaciones sin tener que recurrir a un equipo intimidante.

Note finale du test

Electro Wand Nalone
7 .4 / 10

Les plus

  • Sensación realmente nueva gracias a la combinación exitosa de las vibraciones y la electroestimulación.
  • Excelente elección para iniciarse en la e-stim con un sexoy simple y poco intimidante.

Les moins

  • La ergonomía de los controles deja un poco que desear.

Electro Wand Nalone

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Collectionneuse compulsive de sextoys dont la collection prend désormais plus de place que ma garde-robe, je teste chaque accessoire coquin avec une exigence sans faille.

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