Evatar es un robot que tiene un ciclo menstrual. Al leer ese título, primero pensé que se trataba de una estatua que dejaba escapar un líquido rojo cada mes, en algún rincón perdido de un museo de arte moderno. Pero la realidad se acerca más a la ciencia ficción de lo que imaginaba. De hecho, Evatar es un aparato reproductivo femenino cyborg.
Un cyborg menstrual
Más precisamente, Evatar es una caja que contiene células humanas vivas. Estas células están repartidas en un ensamblaje de tuberías y órganos robóticos miniaturizados, que modelan una vagina, un útero, un cérvix, unas trompas de Falopio y un hígado.
Las células, mantenidas vivas durante los 28 días de un ciclo menstrual, son nutridas gracias a un líquido azul. Este circula por los tubos, de un órgano a otro, y hace las veces de sangre.
Al igual que la heroína de un spot de compresas, Evatar tiene, pues, reglas azules.
El objetivo de un robot así es servir de conejillo de Indias en estudios sobre el aparato reproductivo. También se prevé una versión masculina.
