El Aissikul Selfdelve es un dildo con apariencia de cubito de hielo. Y no me refiero a esos cubitos pequeños que guardas en el congelador para echarlos en los cócteles. Más bien sería una gallarda estalactita, de las que encontrarías en una región polar, en el corazón de un glaciar alpino o en el palacio de la reina de las nieves.
De un azul pálido translúcido, con remolinos blancos, tiene un aire mágico. Podría haber surgido en una cueva encantada, tras unos cuantos siglos de acumulación de partículas de polvo de estrellas.
Quizá ya te hayas fijado en este dildo en alguna foto de nuestro calendario de Adviento picante. Para entrar en calor con la llegada del invierno, ¿qué mejor que un juguete sexual con forma de estalactita de hielo y un aspecto mágico?
Packaging del juguete sexual
El embalaje es una bonita caja cilíndrica de metal. No incluye una funda adicional, pero puedes guardarla para meter el juguete sexual. Tiene un aspecto sobrio y no ocupa demasiado.
Aunque este embalaje es de lo más elegante, su contenido sigue siendo ecológico. De hecho, el Aissikul solo viene acompañado de un pequeño folleto de cartón.
Aspecto del Aissikul Selfdelve
El Aissikul Selfdelve tiene la forma y el aspecto de un cubito de hielo. Translúcido y de un azul claro glacial, parece tener nubes blancas difusas flotando en su interior. Una estalactita o una estalagmita de hielo, según cómo lo sostengas; en cualquier caso, su base es más ancha que la parte insertable. Es muy bonito.
Mide 19 centímetros de largo. Tiene una forma más bien cónica y es muy fino en la punta.
Puedes comprar una versión con ventosa por seis euros más; la versión clásica del dildo cuesta 79 euros.
La marca también comercializa una variante rosa con la misma forma, llamada “Unicorn Horn” (el cuerno del unicornio).
Textura y materiales
A pesar del aspecto gélido del juguete sexual, está hecho de silicona especialmente suave. Este material es seguro para el organismo, inodoro e insípido.
Uso del Aissikul Selfdelve
Con su base ensanchada, que puede servir de tope, este dildo con forma de cubito de hielo puede usarse para la penetración vaginal o anal, a tu elección.
Es realmente muy liso y se desliza con facilidad si usas un poco de lubricante de base acuosa. Además, su punta fina y muy suave permite una inserción delicada y muy progresiva. Se empieza con un diámetro muy fino, que va aumentando a medida que se introduce el dildo, sin que ningún ángulo ofrezca resistencia.
Es un juguete sexual especialmente suave, y su textura ultraflexible se agradece mucho.

Conclusión sobre el Aissikul Selfdelve
Lo bueno:
- El Aissikul Selfdelve es un dildo muy bonito, con un aspecto especialmente original: un magnífico cubito de hielo.
- Su silicona suave y lisa hace que usarlo resulte muy agradable.
- Su forma permite una inserción progresiva.
Lo malo:
- Por más que lo intento, no consigo encontrarle ningún defecto de verdad.
Note finale du test
Les plus
- ¡Súper bonito y original! Es un precioso cubo de hielo
- Silicona lisa y muy suave
- Forma adaptada a una inserción progresiva
Les moins
- Nada que señalar
Con su aspecto de cubito de hielo, el Aissikul Selfdelve es un dildo absolutamente magnífico. Pero, aparte de su belleza, tiene otras dos virtudes que hacen que merezca la pena. Por un lado, su textura es mucho más suave que la de la mayoría de los juguetes de mi caja de juguetes sexuales. Y, por otro, su forma cónica favorece una inserción delicada.
Este juguete sexual me gusta mucho. Se ha convertido en uno de mis favoritos y ocupa con orgullo un lugar en mi mesita de noche.
Tanto si buscas tu primer dildo como si quieres añadir otro juguete sexual a una enorme colección, si te atrae el aspecto del Aissikul, no dudes en comprarlo. No te decepcionará.
Merci à Selfdelve de nous avoir fourni l'Aissikul pour ce test





