El Namii Biird es un nuevo estimulador clitoriano por succión y vibración de la marca Biird.
Disponible en dos versiones, hemos recibido la versión “Jouissance Club“, inspirada en el libro homónimo de Jüne Plã. El juguete sexual es idéntico en ambas versiones, pero la edición Jouissance Club viene con algunos regalitos más y un embalaje con esa temática.
En fin, me hizo mucha ilusión poder probar este juguete sexual, que sobre el papel lo tiene todo para gustar. Veamos si en la práctica también es así.
Embalaje del juguete sexual
El embalaje no es especialmente ecológico (aunque es básicamente de cartón, a menudo se ve algo peor). Pero, en cambio, está bastante bien pensado y da gusto descubrir un juguete nuevo. Una caja de cartón bastante rígida se abre por unas solapas desplegables, con ilustraciones de Jüne Plã en los lados interiores. Dentro, encontramos el juguete sexual en su base, sobre una pequeña plataforma que contiene los accesorios de carga y los regalitos.
Por cierto, hablando de regalitos, además del típico cable de carga USB, varias tarjetas y otros manuales, aquí encontramos un pequeño colgante, una funda para el Namii, también con los colores de “Jouissance Club”, así como unas pegatinas pequeñas e incluso un marcapáginas metálico, que también representa la mano que aparece ilustrada por todas partes en este estuche. Nada de esto es impresionante ni de gran valor, pero da gusto descubrir todos estos pequeños objetos tan divertidos.
Aspecto del Namii Biird
Sin revolucionar el mundo de los juguetes sexuales, me parece que el Namii Biird es bastante bonito. Está disponible en tres colores, Verde menta, Lila y Melocotón. Yo recibí el de color verde menta.
No es demasiado grande y lo encontramos en su base de carga, que también sirve de lamparita (sí, de lámpara). El conjunto resulta bastante agradable.
El Namii en sí, cuyo nombre viene de la palabra japonesa “olas”: 波 (namii), tiene un aspecto suave, de color pastel y sin discontinuidades, si dejamos de lado, claro está, el orificio de succión. En la base tiene dos discretos contactos metálicos para cargarlo. Se aprecian unas pequeñas ondulaciones en la parte que servirá de “empuñadura” para sujetarlo.
Textura y material
El juguete sexual está hecho completamente de silicona, con una textura suave en toda su superficie. Además, es totalmente impermeable, así que se puede usar en la bañera y lavar bajo el grifo sin problema. Su base de carga es de plástico (desconozco su composición) y no tengo mucho más interesante que contarles al respecto.
Alimentación del Namii Biird
El Namii Biird es recargable y tiene una pequeña base sobre la que basta con colocarlo. Siempre queda bien encajado gracias a un sistema de imanes que lo mantiene en la posición correcta.
El pequeño detalle del Namii que se sale de lo habitual y del que su marca, Biird, presume es el círculo de luz de la base de apoyo y carga.
No es precisamente útil, pero es muy bonito. Le da al estimulador un aspecto muy estético y moderno, queda elegante sobre la mesilla de noche en penumbra y combina muy bien con el diseño del juguete sexual. Además, pienso que para regalarlo le da un toque elegante al obsequio.
Cabe señalar también que el puerto USB de carga de la base es USB tipo C y no un frágil micro-USB, lo cual es una buena noticia.
Controles y modos
El Namii es fácil de usar y tiene dos botones. Son muy discretos, porque los contactos de carga situados en la base del juguete sexual también hacen de botones: uno para la succión y el otro para las vibraciones.
Permiten jugar con 5 intensidades de succión y 5 modos de vibración (3 intensidades continuas y 2 modos más fantasiosos). En cuanto a mí, como ocurre con la gran mayoría de los juguetes sexuales vibradores, el modo de vibración continua es el que más me interesa.
El folleto nos indica que tiene dos motores : uno para las vibraciones y otro para la succión.

El Namii está entre los juguetes sexuales que han sabido mantener unos controles lo bastante sencillos como para usarlos en plena acción: un punto a su favor.
Uso del Namii Biird
Como ocurre con sus primos de succión, el Namii se usa, lógicamente, colocando el orificio de succión sobre el clítoris, donde hace su magia: succiona, lo que le permite proporcionar sensaciones más o menos similares a las de un cunnilingus. O, más exactamente, al punto culminante de un cunnilingus bien hecho. A diferencia de otros tipos de vibradores, la intensidad aumenta muy rápido y el orgasmo llega enseguida. Un orgasmo que, además, será muy intenso y que, con la ventaja de no provocar sensaciones de irritación o entumecimiento, permitirá volver a empezar tantas veces como se quiera.
En resumen, en cuanto al uso, el Namii no tiene nada que envidiar a sus primos de succión, los Womanizer, Satisfyer, Lelo, etc. Es igual de eficaz.
Su ventaja, en cambio —si nos centramos únicamente en su eficacia durante el uso—, es lo bien que se sujeta. Su tamaño y su forma son perfectos y, aunque su principio de funcionamiento no tiene nada de revolucionario, es muy agradable y su uso, muy intuitivo. Su forma curvada permite sujetarlo cómodamente en la posición correcta y así apuntar fácilmente al clítoris sin demasiados “desvíos”, como puede ocurrir con algunos modelos de la competencia.
La succión tiene potencia más que suficiente y las vibraciones, aunque no sean absolutamente necesarias, aportan un extra muy agradable que no hace más que ayudar a alcanzar el orgasmo.
Conclusión sobre el Namii Biird
Puntos a favor:
- Muy eficaz. Nada que objetar al respecto.
- Muy bonito, tanto el juguete sexual como los accesorios y los simpáticos regalitos (para la edición Jouissance Club).
- En general, no tiene ningún defecto importante destacable. En conjunto, es un producto logrado.
Puntos en contra:
- El precio no es realmente un punto negativo, porque no es excesivo para la calidad que ofrece, pero si tienes un presupuesto ajustado, no es de los más baratos.
Note finale du test
Les plus
- Estimulación muy eficaz de succión y vibraciones
- Fácil de usar, de cargar y de lavar
- Bastante bonito, con su base luminosa
Les moins
- Nada en particular. El precio si el presupuesto es ajustado.
En definitiva, el Namii Biird es un juguete que puedo recomendar sin ningún problema. No es barato, pero cuesta menos que otros, como el Baci Lora DiCarlo, por ejemplo, y además ofrece un poco más de diversión, sobre todo en esta edición Jouissance Club. Es bonito, muy eficaz, succiona y vibra, es moderno e impermeable. En fin, quizá no revolucione nada, pero Biird propone aquí un juguete sexual que me parece logrado en todos los aspectos, sin ningún defecto en particular.






