El vibro Goliate My Pleasure es un sextoy para el punto G a un precio asequible. Lo hemos probado.
Goliate es una marca de sextoys francesa cuyos productos tienen una presentación lujosa a pesar de tener precios más asequibles que los de Lelo, Fun Factory y otras. (La marca es francesa, pero no es made in France.)
Su fundador aceptó amablemente enviarnos algunas de sus creaciones.
Aquí está nuestra opinión sobre el vibro para el punto G Goliate My Pleasure.
Packaging del sextoy
En cuanto al packaging, la presentación es muy cuidada. Una caja de cartón grueso, sólida, forrada de espuma, y se incluye un estuche de almacenamiento.
Aspecto del Goliate My Pleasure
El Goliate MyPleasure es un consolador curvo, de color turquesa. Su aspecto es sobrio, pero no feo.
Mide 22 centímetros de largo. Pero, por supuesto, no está previsto para ser insertado por completo.
En cuanto a su diámetro, varía entre 2,5 y 3,5 centímetros, siendo la cabeza del vibro más ancha que el resto del sextoy.
Textura y material
El Goliate My Pleasure está íntegramente recubierto de silicona, a excepción de una pequeña parte de su base, provista de una tapa de plástico metálico. Ningún riesgo para el organismo, por tanto.
El sextoy es flexible, aunque su superficie es firme, pero suave.

Alimentación
El Goliate My Pleasure se recarga, gracias a un cable que se conecta a un puerto USB. Del lado del sextoy, es un pequeño conector tipo jack, que se enchufa en un minúsculo agujero en la silicona, en el lateral del sextoy.
No me gusta mucho este tipo de conexión. Nunca se sabe si se ha encajado el conector lo suficiente, o no lo bastante con el riesgo de que no cargue, o de más con el riesgo de romperlo todo.
Afortunadamente, un LED en la base del sextoy se enciende durante la carga, lo que permite saber si se ha conectado correctamente el aparato.
Controles y modos
El vibro Goliate My Pleasure tiene un único botón. Este permite encender y apagar el sextoy con pulsaciones largas, pero también navegar entre los modos de vibración con pulsaciones cortas.
Tiene la ventaja de ser fácil de usar. Con este sextoy, no hay que romperse la cabeza con el manual de instrucciones.
El My Pleasure tiene ocho modos de vibración: tres constantes y cinco fantásticos. Nada que señalar por este lado: todo es bastante clásico.
Nivel de ruido
El Goliate My Pleasure no es precisamente inaudible, pero no es muy ruidoso. Desde la habitación contigua, no se oye nada.

Eficacia del Goliate My Pleasure
El MyPleasure es bastante largo. Se puede mantener firmemente, sin hacerse calambres en la muñeca.
En cuanto a la potencia de las vibraciones, sin ser trascendental, el modo de vibración constante más fuerte es todo correcto. Usado de manera externa sobre el clítoris, es suficiente para llegar al orgasmo sin dificultad.
Pero su forma lo destina ante todo a la estimulación del punto G.
Cierto, no iguala al Mona 2 de Lelo, sextoy que, a día de hoy, sigue siendo el mejor vibro para el punto G que he encontrado. Pero lo logra eficazmente: con su curvatura y su cabeza provista de una protuberancia, ejerce presión sobre la zona, firmemente, en cada va y viene. También aquí, las vibraciones juegan su papel, aportando una estimulación adicional.
Conclusión sobre el vibro para el punto G Goliate My Pleasure
Los puntos positivos:
- El Goliate My Pleasure es eficaz y versátil: es eficaz en el punto G, pero también en el clítoris si se prefiere usarlo de manera externa.
- En general, la calidad es buena: es bonito, de silicona, recargable, sin defectos visibles.
- La presentación es impecable, con una bonita caja y un estuche incluido.
- Y sobre todo, cuesta menos de treinta euros. Por un precio tan bajo, es raro obtener una calidad así.
Los puntos negativos:
- El conector del cargador no es de los más prácticos.
- En general, es un sextoy muy simple, que no tiene nada especial.
Note finale du test
Les plus
- Eficaz en el punto G y en el clítoris
- Buena calidad
- Bella presentación
- Precio muy asequible
Les moins
- Conector del cargador poco práctico
Sin ser su igual (quedan algunos pequeños defectos, como el cargador que no es ni barato ni muy práctico), alcanza un nivel muy cercano al de los sextoys llamados “de lujo”. Y eso que cuesta menos de treinta euros.
El Goliate My Pleasure es, en general, un buen sextoy. Su calidad es todo correcta, es eficaz, ya sea en uso externo sobre el clítoris o interno para estimular el punto G, y sus controles son simples e intuitivos.
En resumen: si están buscando un estupendo sextoy con un presupuesto ajustado, este es EL vibro que necesitan.







