Dos grandes noticias sobre la lucha contra el sida: la comercialización del autotest de VIH y un estudio sobre el uso preventivo de Truvada para limitar el riesgo de contagio.
El autotest de VIH
Quizá ya habéis oído hablar de él, pero la información debe ser destacada y repetida: el autotest de VIH ya está a la venta en Francia. El test, vendido en farmacia, debería costar entre 25 y 30 euros.
Foto que explica el uso del autotest de VIH (Vice news)
El kit de detección incluye un «autopunzador», un pequeño cubo rojo con el que habrá que pincharse la punta del dedo, previamente lavado y desinfectado, para hacer salir una gota de sangre. A continuación, se pone el extremo del autotest, una especie de jeringa sin aguja, en contacto con la gota. Luego, se introduce en un soporte que contiene un líquido. El resultado aparece al cabo de 15 minutos.5 minutos. minutos. Atenció, sin embargo: el test solo es fiable si la exposición temida al VIH tiene más de 3 meses, y no exime de una confirmación en un médico o en un centro acreditado. Ovidie señala en su blog que, aunque la idea parece a priori tentadora, el autotest no es aplicable a la industria del porno. En efecto, su plazo de fiabilidad es más largo que el del test de sangre. Además, es imprescindible detectar todas las ETS e ITS, y no solo el VIH.
El uso preventivo de Truvada parece eficaz
Truvada es un antirretroviral destinado a combatir el virus del sida. Originalmente prescrito a personas seropositivas, su uso preventivo por parte de personas seronegativas está ahora siendo estudiado. En efecto, la toma diaria de este medicamento parece disminuir el riesgo de ser contagiado por el VIH. Ahora bien, un reciente estudio sobre la eficacia preventiva de Truvada ha arrojado resultados mucho mejores de los esperados. El experimento ha implicado a 657 voluntarios, que tomaron Truvada a diario durante 2 años y medio.
Comprimidos de Truvada (fuente: Wikimedia)
Por supuesto, los participantes no fueron expuestos conscientemente al VIH. Pero tenían, al parecer, prácticas lo suficientemente arriesgadas para que la tasa de contagio por VIH esperada se estimara en 8,9 casos por 100 personas por año. Balance al final del estudio: todos los sujetos de prueba se mantuvieron seronegativos. Aunque todos hayan escapado al sida, los participantes no son milagrosos por ello. Al cabo de 6 meses, el 30% de ellos se había pegado al menos una ITS, y esta cifra se elevó al 50% al cabo de un año. Así que, los condones, al fin y al cabo no está nada mal… Estos resultados prometedores, sin embargo, aún quedan por confirmar, ya que entran en juego numerosos parámetros. En particular, el hecho de que el estudio se haya llevado a cabo en San Francisco, ciudad que reporta una tasa más elevada de personas seropositivas que la media norteamericana, pero también una tasa más elevada de tratamiento. Y el tratamiento reduce la cantidad de virus en la sangre, y por tanto, el riesgo de contagiar a otros.

