Hemos probado el Lelo Mia. Este sexoy, que es el más pequeño de los vibradores fabricados por la célebre marca sueca, se recarga en el puerto USB de un ordenador.
Este precioso mini-vibrador clitoriano es, por tanto, un candidato ideal para colarse en un bolso, como sexoy “portátil”.
Pero veamos primero si se merece su lugar en tu bolso. ¿Es eficaz? ¿Es práctico?
Para intentar responder a estas preguntas, estudiémoslo de cerca.
Packaging del sexoy
El embalaje del Mia es el que se encuentra habitualmente en los objetos de placer LELO.
Pero en versión miniatura. Parece verdaderamente diminuto al lado de la caja del Smart Wand Large, que se creería su clon zoomado.
El sexoy se presenta, en efecto, en una pequeña caja de cartón.
Un estuche de satén lo acompaña.
Una vez guardado en su estuche, el LELO Mia no ocupa realmente nada. Se podrá meter sin dificultades en un bolso, o incluso en el bolsillo.
Apariencia del Lelo Mia
El LELO Mia se describe como inspirado en “la apariencia refinada de una barra de labial”.
Aunque es un poco más grande. Mide 11 centímetros de largo, por 2 centímetros de diámetro, lo que nos da, aun así, un buen y gordo barra de labial.
Con este detalle, se parece efectivamente a una barra de labial un poco zoomada. En cuanto a parecido, una base de maquillaje en barra sería el sosia más plausible.
De acuerdo, si se mira el objeto de muy cerca, se comprende bastante rápido que no se trata de un accesorio de maquillaje. Pero sigue siendo discreto. No hay de qué preocuparse si se lo ve en tu neceser de aseo.

Alimentación del Lelo Mia
El LELO Mia se recarga a través de un puerto USB. Se puede enchufar directamente a un ordenador, de la misma manera que una memoria USB, pero también se incluye un cable alargador (de bastante buena calidad, por cierto).
Si se tiene un cargador de smartphone cuyo cable USB sea desmontable, también será posible obtener sin dificultad un cargador de red para el LELO Mia, enchufando el cable alargador USB a la parte “enchufe de corriente” del cargador de smartphone.
La carga dura una hora, para 90 minutos de autonomía en funcionamiento. No lo he verificado cronometrando, pero, a simple vista, estos plazos (indicados en el sitio del fabricante) me parecen realistas.
Cabe señalar que no se trata de una memoria USB en sentido estricto. No puede almacenar datos.
He intentado informarme sobre la existencia de posibles sexoys que además sirvan como dispositivos de almacenamiento. El único que he podido recopilar es el Crave Duet, en su versión de lujo únicamente (la versión normal no almacena datos), que no está en la misma gama de precio, con 200 dólares y pico por 8 GB (lo que es una capacidad que no tiene de qué romper tres patas a un pato vibrador).
De ello deduzco que el mutante milagro aún no existe, y que por el momento, es mejor separar la memoria USB del sexoy USB.
Controles y modos
El LELO Mia tiene dos botones: “+” y “-“.
Se enciende el sexoy manteniendo pulsado el botón “+”. Entonces se está en el modo de vibraciones “clásicas” más débil. Se aumenta o se disminuye la intensidad de las vibraciones con los botones “+” y “-“.
Mantener pulsado “+” permite pasar a las pulsaciones. Desde ahí, se alterna entre los tres modos de pulsación manteniendo pulsado “+”, y se vuelve a las vibraciones clásicas manteniendo pulsado “-“.
Tengo una preferencia por el modo constante. Suele ser así (con la mayoría de los vibradores, en realidad): los modos “fantásticos” son divertidos, pero las vibraciones constantes (potentes, si es posible) siguen siendo el medio más seguro para llegar al orgasmo, a mi parecer.
Eficacia del Lelo Mia
El LELO Mia es demasiado pequeño para la estimulación vaginal. No es resistente al agua, así que si se inserta, se corre el riesgo de tener un infierno para lavarlo (aunque a mi parecer, si se tiene mucho cuidado de no sumergirlo, hay pocas probabilidades de estropearlo así: las juntas parecen, aun así, bien estancas).
El LELO Mia es, es cierto, menos potente que sus primos INA 2 y Smart Wand. Pero para un vibrador de este tamaño, es sorprendentemente potente. Frente al Mia, entre los vibradores “de bolsillo” que he tenido la suerte de ver de cerca, los únicos que hacen peso en materia de potencia son el Touch y el Tango de We-Vibe. Incluso es un poco más potente que el Touch.
Más concretamente, hay que contar (al menos, para mí) una duración media de dos o tres minutos para un orgasmo con este sexoy.
Su pequeño tamaño lo hace muy práctico de usar a dos: sea cual sea la situación, se puede manejar fácilmente, sin que se vuelva demasiado incómodo, especialmente durante la penetración.
Conclusión sobre el Lelo Mia
Lo bueno:
- Puede recargarse en un puerto USB clásico, con un cable alargador USB ordinario, pero también sin alargador. Con solo tener un ordenador cerca, ningún riesgo de perder el cargador.
- Es diminuto, realmente portátil, y muy potente para su tamaño.
Lo malo:
No he encontrado realmente ningún “punto malo” en el LELO Mia.
Es cierto, podría seguir mejorándose. Por ejemplo, volviéndose totalmente resistente al agua, o mediante vibraciones aún más potentes. O incluso transformándolo en una “auténtica” memoria USB capaz de almacenar datos.
Note finale du test
Les plus
- Recargable en un puerto USB, incluso sin cable
- Potente para su tamaño
Les moins
- No es resistente al agua









