Ya les hice la de la selección de libros eróticos raros con motivo de Halloween. Pero, como se acerca la Navidad, no he podido resistirme a repetir la fechoría. Así que aquí tienen una selección de libros eróticos dedicados a Papá Noel.

Si quieren echar un vistazo más de cerca a alguno, todos son de la sección Erotica de Amazon. Yo, la verdad, no me los he leído.
Los libros eróticos sobre Papá Noel y sus juguetes
Si digo «Papá Noel», probablemente me respondan «juguetes».
El tema del juguete se repite en la ficción erótica navideña: o bien el taller de Papá Noel es una fábrica de juguetes sexuales, o el propio protagonista o la protagonista se convierte en el juguete sexual del barbudo de abrigo rojo.
- El taller travieso de Papá Noel: «Santa’s naughty workshop», de Caitlyn Veronique.

- El joven amante de Papá Noel: «Santa’s Boy Toy», de Bellatrix Turner.

- El juguete de Papá Noel: «Santa’s Toy», de Nichelle Gregory.

Chistes y juegos de palabras malos
¡Jo, jo, jo! La Navidad, el momento ideal para los chistes malos (como cualquier otro momento del año). ¿Qué puede evocar a la vez la Navidad y el sexo? A ver… ¿Los bastones de caramelo? ¿Las chimeneas?
- Subiendo por su chimenea: «Coming up her Chimney», de Elisabeth Ash.

- Chupar el bastón de caramelo de Papá Noel: «Sucking Santa’s Candy Cane», de Angelina Rain.

- «Santa Claus is cumming to town», de Elaine Shuel. En inglés, «venir» se dice «come», mientras que «correrse» se dice «cum». «Papá Noel [viene/se corre] a la ciudad»: el juego de palabras no tiene un equivalente real en español…

Mamá Noel y los elfos
Mientras su marido anda de juerga repartiendo regalos, Mamá Noel se divierte por su cuenta en el Polo Norte, haciendo guarradas con un elfo. O con varios, todos exactamente con la misma cara, la misma postura y la misma sonrisa boba. O quizá es que en el Polo Norte circula mucha droga.
- Mamá Noel y el elfo pervertido: «Mrs. Claus and the Naughty Elf», de Andrea Dale.

- «Mrs. Claus Gets Elfed» (Mamá Noel se hace… eh… ¿«elfar»?), tomo 1, de Sapphire Del Rey..

- Y el tomo 2.

Papá Noel es un bear
Una gran barriga, una larga barba, una sonrisa jovial: que Papá Noel es un bear era bastante evidente. Y tu regalo de Navidad es su polla.
- Papá Noel es un bear: «Santa is a bear», de Sara Pierce.

Los libros eróticos BDSM dedicados a Papá Noel
Papá Noel y su compañera a veces se creen el Padre Azotador y reparten azotes a adultos que dan su consentimiento.
- ¡Cuidado! Papá Noel reparte azotes: «Better watch out! ‘Cause Santa spanks)» (), de Emma E Gardner.
Pero ¿a quién se le habrá ocurrido que una foto de una mano cubierta de cinco gorritos rojos en miniatura, pegados a la imagen con llana, podía resultar sexy?

- Castigada por Mamá Noel: «Punished by Mrs Claus», de Roxanne Sweet.

Otras veces, el bribón fantasea con su competidor de largo látigo, y quien acaba recibiendo es su trasero.
- Papá Noel recibe unos azotes: «Santa gets spanked», de Emma K Gardner.

Los fetichismos de Papá Noel
En cuestión de fetichismos, Papá Noel experimenta con todo tipo de cosas.
Entre otras, el pony play.
- «Ponygirl Christmas» (La Navidad de la pony girl), de Jenevieve De Beers.

Pero también las fantasías ABDL (Adult Baby/ Diaper Lovers).
- «Diapered by Santa» (Pañales puestos por Papá Noel), de Candy Sax.

¡Y hasta tentáculos!
- «Tenta – Claus!» (Eh… ¿«Tentá-Navidad»?), de Anni Ray.

Los libros eróticos con la familia de Papá Noel
Papá Noel es bastante viejo, al fin y al cabo: como mínimo, un siglo y medio, pero quizá mucho más. Así que algunos autores optan por su hijo, que ya tiene edad para hacer locuras con su cuerpo.
- «Son of Santa» (El hijo de Papá Noel), de F. Gorden Scott.

Otros, por el contrario, convierten su madurez en un atractivo sexy, coqueteando con la gerontofilia. Aunque para tener más de cien años está bastante bien conservado, Santa probablemente se llevará muy bien con tu abuela.
- «Santa Comes Early for Granny» («Papá Noel llega pronto para la abuela», aunque también podría traducirse como «Papá Noel se corre demasiado pronto para la abuela»), de Sibyl Grey.

