La tienda Passage du Désir nos propuso probar uno de sus juegos de mesa picantes o románticos. Elegimos el juego de cartas Sexy Mimes.
Este se aleja del tradicional juego erótico a base de pruebas al estilo de Verdad o reto. Su tema es el sexo, pero no incluye ningún acto sexual, y se puede jugar tanto en pareja como entre amigos.
Pero déjenme que se lo presente.
Presentación del juego Sexy Mimes
Formato
Sexy Mimes es un juego de 50 cartas, aproximadamente el doble de grandes que las cartas de una baraja clásica (salvo las del tarot).
Las cartas se pueden llevar a cualquier parte sin que ocupen espacio, y no se pierden fácilmente. Un buen punto a favor del formato: práctico y pensado para usarlo a menudo.
El reverso de todas las cartas es idéntico. Sobre un fondo con un toque pop art, se ve dibujada, en tonos rosas y malvas, una mano con las uñas pintadas que sostiene un cartel con el texto «Sexy Mimes». En el anverso se describe algo (una acción, una persona, una expresión…) que habrá que representar con mímica.
Número y elección de los jugadores
Se juega entre dos o más personas.
No implica nada sexual entre los participantes: puedes jugar cara a cara con tu media naranja, pero cualquier amigo o grupo de amigos con la mente abierta y que no tema hacer el ridículo servirá.
Eso sí, mejor no saques esta baraja en las comidas familiares, entre una partida de rummy y otra de mus. Algunas imitaciones pueden resultar incómodas si haces esa actuación delante de tu tía Hortense.
Reglas del juego
Los jugadores sacan una carta al azar por turnos y la leen sin enseñarla.
Se trata de hacer que los demás jugadores adivinen, usando únicamente mímica y gestos, lo que pone en la carta. Se puede representar palabra por palabra o sílaba por sílaba. Cualquier sonido te elimina.
Hay tres minutos para que adivinen la respuesta. Después, le toca al siguiente jugador.
¿Una partida?
Cómo jugamos
Como no queríamos que reinara un silencio sepulcral en la habitación, nos saltamos la regla de «Cualquier sonido te elimina».
Tampoco cronometramos los tres minutos (aunque sí evitamos las sesiones de mímica que se alargan durante horas, tampoco hay que pasarse).
Así que cambiamos las reglas del juego de esta manera:
- Hacer mímica hasta que adivinen la expresión, o rendirse cuando empiece a faltar la inspiración o la esperanza de que te entiendan.
- Se puede recurrir a onomatopeyas y ruidos, pero no a palabras.
Ejemplos de mímica
Aquí tienes algunos ejemplos de cosas que hay que representar con mímica y que se pueden leer en las cartas (hay cincuenta en total):
- Sucesos: «Un condón que se rompe»
- Acciones: «Leer un libro erótico»
- También gente haciendo cosas: «El tipo borracho que liga en una discoteca»
- Y expresiones y refranes: «Más vale una pequeña trabajadora que una grande perezosa»
Los temas son picantes, pero siguen siendo suaves y políticamente correctos. Se queda en la insinuación: es sexy, pero relativamente fácil de mencionar en sociedad. Quizá incluso delante de la tía Hortense, al final, si es enrollada. No hay ninguna carta sorpresa de «doble fist-fucking anal» o «bukkake en el barro», pueden estar tranquilos.
Qué nos pareció
Es soft, pero su lado soft es deliberado. Y eso, en mi opinión, es un punto a favor.
Me explico. Si vas a pasar la noche con gente con la que piensas montar una orgía gigantesca, jugar a las cartas —aunque sean sexys— quizá no sea tu prioridad.
En cambio, si estás con amigos que no practican el intercambio de parejas, un juego de mesa que da pie a bromas o anécdotas de sexo es divertido.
Los clásicos juegos sexy-soft: demasiado lameteo
Lo que pasa es que muchos juegos de mesa sexy-soft, pensados para sacar a relucir temas atrevidos con ligereza sin cruzar la frontera de la camaradería platónica, tienen la molesta tendencia a… querer que les chupes partes del cuerpo a tus amigos.
No partes del cuerpo demasiado cerca del sexo, porque es platónico. Pero, yo qué sé… el codo, por ejemplo. O la oreja. No sé si se han fijado, pero a mí, personalmente, me deja un poco perpleja. A ver, diseñadores de juegos: ¿de verdad les parece tan gracioso lamer codos o que te laman las orejas?
¡Sexy Mimes es diferente, y menos mal!
Sexy Mimes no te hace lamer a nadie y te hace reír con temas que evocan el sexo. Desde luego, anima más el ambiente que acabar con la oreja cubierta de baba.
En pareja, no es el tipo de juego que sirve de preliminar. Pero es divertido. Y si piensas lamerle la oreja o cualquier otra parte del cuerpo a tu pareja, las reglas del juego no lo prohíben.
A veces cuesta un poquito representar algunas cosas con mímica, porque ciertas expresiones o escenas que hay que adivinar son bastante complejas. Algunas cartas son casi imposibles de adivinar antes de haber jugado varias partidas.
Pero al cabo de un rato, empiezas a conocer más o menos el contenido de la baraja. O, como mínimo, te haces una idea del tipo de temas que puedes encontrarte, y las probabilidades de adivinar una expresión se disparan. Aun así, sigue siendo una posibilidad entre cincuenta, y algunas cartas se parecen un poco, así que sigue siendo perfectamente jugable y no demasiado facilón.
En general, el juego nos pareció muy divertido. Todavía no lo hemos probado, pero creo que también estaría bien improvisar un juego de beber (con moderación, por supuesto). Además, puede ayudar a hacer mímica sin sentirse demasiado ridículo…
Conclusión sobre el juego Sexy Mimes
- Es un juego agradable, que crea muy buen ambiente. Y saca a relucir temas picantes, sin hacerte lamer a nadie. Es totalmente adecuado para jugar en pareja o entre amigos.
- El formato de «baraja de cartas» es práctico y fácil de llevar.
- Su precio: es muy barato (menos de 13 euros).
Lo malo:
- No es un punto negativo propiamente dicho, pero si buscas un juego que te haga hacer cosas sexuales, Sexy Mimes no es el que buscas.
Sexy Mimes es un juego divertido y agradable, que crea muy buen ambiente, tanto si juegas en pareja como entre amigos. No es un juego erótico propiamente dicho, pero aborda con ligereza y desenfado temas que van del romanticismo al sexo, pasando por el ligoteo.
Me pareció genial… Sobre todo porque su formato muy fácil de llevar y su precio bajo permiten llevarlo a cualquier parte sin tener que complicarse mucho la vida.
Note finale du test
Les plus
- Juego divertido en pareja o entre amigos
- Formato portátil
- Precio razonable
Les moins
- No es tan sexy como parece







