El Gyr8tor de Lovehoney es un «vibrador giroscópico». Pero ¿qué es exactamente?
Bueno, la marca apenas ofrece explicaciones técnicas, pero, al verlo funcionar, supongo que se trata de un juguete sexual accionado por un giroscopio. En efecto, su base, pesada y esférica, hace de contrapeso y le permite realizar rotaciones inclinándose, un poco como una peonza que cobrara vida por sí sola.
El resultado es un movimiento rítmico, aparentemente bastante desordenado. A estos movimientos giroscópicos se suman las vibraciones clásicas.
El Gyr8tor es la creación del ganador del concurso de Lovehoney «Imagina tu propio juguete sexual».
Intrigada, quise probarlo. Aquí va mi opinión sobre el Gyr8tor.
El embalaje del juguete sexual
El embalaje es una caja de cartón bastante sencilla. Es ecológica, no lleva nada de plástico, aunque es una pena que no venga con una funda para guardarlo.
Aspecto del Gyr8tor
El Gyr8tor parece una especie de micrófono morado enorme. No es ninguna maravilla estética, pero tampoco es feo.
A primera vista, este juguete sexual parece algo voluminoso. Pero enseguida te das cuenta de que solo lo parece, por culpa de su base esférica y pesada.
Mide casi 22 centímetros de largo, pero solo 13 centímetros son insertables. Tiene un diámetro de 3,6 centímetros.
La parte insertable tiene una curva muy ligera.
Textura y materiales
El Gyr8tor está recubierto por completo de silicona. Por tanto, es inodoro y seguro para el organismo.
Alimentación del Gyr8tor
El Gyr8tor es recargable. Su cable se conecta a un puerto USB y lleva en el otro extremo un conector jack que se introduce en un orificio de la base del juguete sexual.
La carga tarda unas dos horas, para solo treinta minutos de uso. Es una proporción baja, pero, teniendo en cuenta cuánto se menea el aparato, tampoco sorprende.
Un pero: el Gyr8tor no es resistente al agua, solo es resistente a las salpicaduras.
Controles y modos
El Gyr8tor tiene tres botones: un botón redondo y dos flechas.
Hay que mantener pulsado el botón redondo para encender el juguete sexual. Primero se oye cómo arranca el motor, pero no pasa nada más, aparentemente. Luego, tras unos segundos de suspense ruidoso, empieza el baile frenético.
Algo gira dentro de la bola que forma la base del juguete sexual, y eso hace que el otro extremo se mueva en un movimiento circular a gran velocidad y con gran amplitud.
El juguete sexual tiene dos modos giroscópicos, es decir, dos modos de rotación diferentes: constante o a tirones. Se alternan pulsando la flecha de abajo.
Estas rotaciones tienen cinco velocidades. Se empieza por la más lenta y luego se van alternando pulsando el botón central.
Por último, el Gyr8tor tiene seis modos de vibración. En este aspecto, la verdad es que no resulta nada intuitivo. Las vibraciones se activan manteniendo pulsada la flecha de arriba, y se recorren los dos modos constantes y luego los cuatro modos con patrones pulsando brevemente esa misma flecha. Si se mantiene pulsado el botón, se detienen.
Por supuesto, las vibraciones y las rotaciones giroscópicas se pueden combinar.
Nivel de ruido del Gyr8tor
En cuanto al nivel de ruido, ¡el Gyr8tor hace un ruido tremendo! El ruido de sus vibraciones no es nada comparado con el de las vibraciones giroscópicas. ¡Parece que hayas puesto en marcha una centrifugadora mezclada con un par de maracas!
Uso del Gyr8tor
El Gyr8tor parece pensado sobre todo para la penetración vaginal, aunque su base muy ancha también lo hace seguro para la penetración anal.
En cuanto a la lubricación, sirve cualquier lubricante a base de agua. Y con un juguete sexual que se mueve tanto, ¡no hay que escatimar en cantidad!
Una vez encendido el juguete sexual, cuesta un poco conseguir insertarlo. En efecto, el giroscopio hace que el extremo insertable del juguete sexual describa un movimiento circular frenético, y apuntar bien se vuelve difícil. Por eso es mejor insertarlo antes de poner en marcha el motor.
Conseguir controlar los botones en pleno momento de acción es casi imposible. Al poco, ya no sabes ni por dónde vas. Pero tampoco es tan grave, porque ningún modo es flojo.
En efecto, las rotaciones giroscópicas del juguete sexual le dan a su movimiento una energía inigualable. A diferencia de un juguete sexual de pistón, como el Mia Maxx, no pierde velocidad ante la menor resistencia. Y es mucho más rítmico, menos regular y menos monótono que las inclinaciones del Mona Wave o de la Ina Wave de Lelo.
Por mucho que el juguete sexual se mueva a su aire, se consigue orientarlo para que golpee el punto G a un ritmo frenético.
No estoy segura de que las vibraciones aporten tanto al conjunto. Pero lo que sí es seguro es que las sensaciones que produce el Gyr8tor en el punto G son intensas. Su ritmo rápido y la energía de sus movimientos son especialmente agradables.
Conclusión sobre el Gyr8tor
Lo bueno:
- Los movimientos del Gyr8tor son rítmicos y están llenos de energía. Un poco como una mini fucking machine, es un juguete sexual que cobra vida y que, cuando lo usas, parece casi tener voluntad propia.
- Con sus inclinaciones rítmicas e irregulares, proporciona una estimulación intensa y original del punto G.
Lo malo:
- Sus controles son bastante difíciles de manejar en pleno momento de acción.
- Es muy ruidoso. Mejor evitarlo si hay alguien durmiendo en la habitación de al lado.
Note finale du test
Les plus
- Movimientos rítmicos, llenos de energía
- Estimulación intensa del punto G
Les moins
- Controles poco intuitivos
- Ruidoso
El Gyr8tor es un vibrador realmente innovador. Se podría comparar con una especie de fucking machine de bolsillo.
Quizá no sea un juguete sexual para todos los días. No será ese compañero fiel que te espera en la mesita de noche cada noche para que lo uses antes de dormirte.
Pero si te gustan los juguetes sexuales originales que se mueven muchísimo, es muy probable que la experiencia que te ofrece el Gyr8tor te encante.
Merci à Lovehoney de nous avoir fourni le Gyr8tor pour ce test








