En internet, como anuncia la famosa regla 34, el porno está por todas partes. Incluso en Minecraft, que algunos jugadores aprovechan para crear escenas de sexo cúbico.
Para quienes nunca hayan oído hablar de Minecraft, se trata de un videojuego cuyo objetivo es construir prácticamente cualquier cosa que se te pase por la cabeza, a partir de bloques cúbicos que has recolectado previamente.
Y como deja rienda suelta a la imaginación de los jugadores, era inevitable que algunos intentaran incorporar elementos con connotaciones sexuales explícitas. Digo «intentaran» porque, bueno, sigue siendo bastante cúbico como porno… No es que te vayas a hacer una paja delante de eso…
Un pene gigante funcional
Un montón de bloques de lana rosa para formar el gigantesco miembro fálico, pistones, redstone e interruptores: esa es la receta de Minecraft para crear un pene gigante eyaculador.
Como Minecraft es un juego para todos los públicos, por supuesto, entre los materiales no hay ni rastro de semen. ¿Qué eyacula entonces? Un rebaño entero de ovejas y cerdos cúbicos. Ah.
Minecraft y el sexo: una felación
Seguimos con la serie de construcciones robóticas con connotaciones sexuales: la felación. Propongo crear una nueva postura del kama sutra para bautizar la postura de la dama: la otaria al acecho.
Al principio, había pensado en «la otaria a la que un oso aplastó por accidente creyendo que se sentaba en un trozo de banquisa», pero era un poco largo.
Minecraft y el sexo: una penetración vaginal
Y para variar un poco, una penetración vaginal…
¡Con un pene robot que se mueve, por favor! Y unas cuantas telarañas a modo de vello púbico o de semen.
Porno en Minecraft
Basta de esculturas gigantes, pasemos ahora a las relaciones sexuales entre personajes: un poco de porno minecraftiano.
Si has llegado hasta aquí sin conocer el juego, te mereces unas cuantas explicaciones. Cada jugador tiene un personaje y es posible cambiar la textura que constituye su «piel» para modificar su aspecto. En resumen, se puede «repintar» a los personajes para que parezcan estar desnudos.
En el primer episodio participan las vacas y los zombis… Pero… Pero… ¡Deja tranquilas a esas pobres gallinas!
En el segundo, nos damos cuenta de que los zombis saben usar un consolador…
En el tercer episodio descubrimos el gang bang entre risas y buen humor.
Y en el cuarto, practican sexo anal en el campo y el sesenta y nueve en la cabaña.




