¿Qué accesorios BDSM elegir si somos principiantes? Si quieres iniciarte poco a poco en la práctica del bondage y el sadomasoquismo, aquí tienes una pequeña guía que te ayudará a adquirir el material que mejor se adapte a ti.

Accesorios BDSM para bondage suave
El bondage consiste en restringir los movimientos de tu pareja.
En este apartado hablaremos de los accesorios para bondage suave, con algunos consejos para elegir los tuyos.
Las esposas, el más básico de los accesorios BDSM
Las esposas probablemente sean los primeros accesorios BDSM que querrás adquirir para iniciarte en los juegos de dominación y sumisión.
Son fáciles de usar y te permitirán atar a tu pareja o dejar que te ate, sin tener que dominar las técnicas, a veces complejas, del shibari. También son fáciles de quitar rápidamente.
En efecto, cuando atas a alguien, siempre debes tener esto en cuenta. Si la persona inmovilizada entra en pánico o se encuentra mal, debes desatarla de inmediato.
Hay esposas para los tobillos o para las muñecas. Ten también en cuenta las medidas de la persona a la que vas a atar. Unas esposas demasiado pequeñas serán imposibles de cerrar, mientras que unas demasiado grandes se soltarán solas.
En cuanto a los materiales, puedes elegir entre cuero, polipiel, tela y metal, según tus preferencias.
Lee nuestra guía: Cómo elegir bien las esposas.
La venda para los ojos
Vendarle los ojos a tu pareja, o dejar que te los vende, puede intensificar la sensación de abandono. Una venda también puede servir para mantener el efecto sorpresa, concentrarse en las sensaciones o sentirse menos cohibido/a.
Puedes comprar una venda en un sex shop. Sin embargo, nada te impide improvisar con un pañuelo de tela suave, una cinta ancha o un antifaz para dormir de los que se usan en el transporte público.
La mordaza
Una mordaza permite impedir que tu pareja grite o exprese demasiado su opinión.
Pero cuidado: hay que poder poner fin al juego en cualquier momento si la persona sumisa así lo desea. Si no puede hablar, acordad antes de la sesión un código no verbal claro y visible que signifique «alto», y presta atención a sus reacciones.
El tipo de mordaza más común es la mordaza de bola. La bola, de plástico, caucho o silicona, se coloca en la boca de la persona amordazada, y una correa de cuero o polipiel permite cerrar la mordaza por detrás de la cabeza.
También hay mordazas «de bocado» (sí, como las de los caballos), en las que una barra alargada sustituye a la bola.
Y también hay mordazas diseñadas para mantener la boca abierta.
Estas causan bastante incomodidad, así que no son necesariamente adecuadas para principiantes.
Lo mejor es elegir una mordaza con bola o bocado de silicona pura.
Las de plástico rígido suelen ser incómodas y existe el riesgo de hacerse daño en los dientes si se muerden con demasiada fuerza. En cuanto a las de «caucho», suelen tener sabor a plástico y su composición es a menudo muy dudosa.
La cuerda de bondage
Las cuerdas de bondage permiten atar de una manera muy estética y ofrecen sensaciones distintas a las de las esposas.
Sin embargo, antes de empezar, es imprescindible informarse sobre las normas de seguridad que hay que respetar. El shibari es un arte que se aprende y que no está exento de riesgos.
Es posible aprender algunas técnicas sencillas leyendo tutoriales de bondage por internet y practicando a solas. Pero no intentes hacer locuras por este medio. Si quieres ir más allá, puedes tomar clases presenciales, tanto para iniciarte como para perfeccionar tu técnica.
En cuanto a la elección de las cuerdas, las de algodón suelen desagradar a los puristas del BDSM, pero tienen la ventaja de ser más suaves y son adecuadas para el bondage suave. También puedes encontrar cuerdas de cáñamo o de yute tratadas específicamente para el BDSM en tiendas especializadas en línea.
No uses cuerdas de bricolaje o de escalada y, sobre todo, nada de cordeles. Las cuerdas de bondage tienen el diámetro adecuado y han recibido un tratamiento que las suaviza y las hace más flexibles.
En este blog:
- Algunos nudos de bondage bastante fáciles de hacer.
- Un tutorial sencillo de bondage para atar los tobillos o las muñecas.
El collar
Para muchos aficionados al BDSM, el collar tiene un fuerte significado simbólico. Es una señal de pertenencia de la persona sumisa a su amo o ama, y expresa un vínculo muy estrecho entre ambos.
Sin embargo, también se puede tener un collar BDSM simplemente para jugar.
Es práctico para atar, ya que permite sujetar esposas u otros accesorios de bondage. También se puede combinar con una correa para guiar a quien lo lleva.
Para elegir un collar, conviene saber cuánto mide el contorno del cuello de quien lo llevará. No todo el mundo tiene la misma anatomía (señores, ustedes tienen el cuello más grueso), y a veces los fabricantes hacen los collares demasiado pequeños.
La correa
Para elegir una correa BDSM, no hay ninguna regla específica. Todo depende de tus gustos: cualquiera puede servir. Incluso las de perro, aunque no necesariamente son las más baratas.
Accesorios para SM suave
El SM es la parte del BDSM que corresponde al «sadomasoquismo». Es decir, la parte que consiste en disfrutar infligiendo dolor a la pareja o en recibirlo de ella. Entre adultos que consienten, claro está.
Para practicar SM suave, puede bastar con dar unos azotes con la mano abierta. Aun así, algunos accesorios BDSM te permitirán variar los juegos y las sensaciones. Aquí te explicamos cómo elegirlos.
El látigo: cuidado con elegirlo bien
Hay distintos tipos de látigos. Algunos son accesorios BDSM muy suaves que se pueden manejar sin peligro. Otros son casi armas y solo deben ser manipulados por personas que dominen perfectamente el instrumento, ya que pueden causar lesiones graves.
No querrás arriesgarte a hacer daño a tu pareja. Los azotadores de tiras cortas son los más adecuados para principiantes y para cualquiera que nunca haya aprendido a manejar un látigo.
En efecto, permiten apuntar sin dificultad al lugar que quieres golpear (un golpe torpe en una zona sensible puede doler enseguida más de lo que querías) y no duelen demasiado. Además, no dejan marcas.
La fusta
Además de su uso ecuestre, la fusta es un accesorio BDSM que permite golpear a la pareja.
La ventaja de la fusta es que no puede dispersarse en todas direcciones, a diferencia del látigo, cuyos movimientos de las tiras son más difíciles de controlar. Su vara recta y su pequeña cabeza la convierten en un accesorio más preciso, tanto en la intensidad de los golpes como en la zona a la que se apunta.
Eso sí, si te cuesta apuntar, no elijas una fusta con una vara demasiado larga. ¡No querrás golpear por accidente los genitales de tu pareja cuando intentabas darle unos azotes cariñosos!
La paleta: para los azotes eróticos
En el BDSM, la paleta es un accesorio para dar azotes eróticos.
Las hay de cuero, de polipiel, de silicona o de madera. Si estás empezando, evita las paletas de madera, reservadas para prácticas más bien duras.
Las pinzas para los pezones
Como su nombre indica, las pinzas para los pezones sirven para pellizcar los pezones. ¡Gracias, capitán Obvio!
Sin embargo, algunas pellizcan con una intensidad regulable, mientras que otras no se pueden ajustar. Para empezar, es mejor elegir unas pinzas regulables.
Las pinzas japonesas para los pezones llevan una cadena. Cuanto más se tira de la cadena, más fuerte pellizcan.
Aunque a primera vista no parezcan gran cosa, las pinzas magnéticas para los pezones pueden deparar sorpresas desagradables. De hecho, muchas pellizcan demasiado fuerte.
Accesorios BDSM algo más duros
La capucha
En el BDSM, una capucha puede tener dos propósitos: «deshumanizar» a la persona sumisa y privarla de estímulos sensoriales.
Si te interesa su estética o su efecto deshumanizador, bastará con una capucha de tela.
Las capuchas diseñadas para la privación sensorial a veces llevan acolchado a la altura de los ojos y las orejas, y sentirse así tan envuelto puede provocar claustrofobia.
Como el rostro de la persona sumisa estará cubierto, no será posible observar sus expresiones. Por eso es importante acordar de antemano una forma de comunicarse rápida y claramente si algo va mal y mantenerse muy atento durante toda la sesión.
Para leer en Objets de Plaisir: el hilo de GC sobre el uso de la capucha en el BDSM.
El armbinder
Un armbinder es un accesorio que permite atar los dos brazos a la espalda.
En cuanto a su aspecto, resulta un poco más impresionante que unas esposas (te gusta o no te gusta; para gustos, colores…) y la sensación de estar inmovilizado es más intensa.
El gancho anal
Un gancho anal lleva una bola metálica que se introduce en el ano (eso ya lo habrías deducido por el nombre). Combinado con otros accesorios de bondage, permite restringir aún más los movimientos y, al mismo tiempo, proporciona penetración.
Antes de usar un gancho anal con una bola desmontable, hay que asegurarse de que esté bien enroscada, para que no se suelte durante el uso.
Para leer en el foro: el hilo de GC sobre el gancho anal.
La jaula de castidad
Durante una sesión de BDSM, una jaula de castidad permite jugar con la frustración de quien la lleva.
Antes de elegir una jaula de castidad, es importante pensar cuánto tiempo se pretende llevar puesta (o hacer que alguien la lleve). Cuanto más tiempo, más cómoda tendrá que ser.
Las jaulas de castidad de plástico suelen ser las más cómodas.
Para leer en Objets de Plaisir:
- Nuestro artículo: ¿Para qué sirven los accesorios de castidad?
- Un hilo sobre las jaulas de castidad en el foro.
La barra separadora
Las barras separadoras permiten, como su nombre indica, mantener los brazos o las piernas separados, combinándolas con unas esposas.
Las hay de distintos precios y, si tienes poco presupuesto y algunas herramientas, no hace falta ser MacGyver para fabricar unas muy chulas.
La rueda de púas
También conocida como rueda de Wartenberg, este pequeño accesorio metálico es, originalmente, un instrumento médico que sirve para comprobar la sensibilidad.
En el BDSM, si se usa con delicadeza, permite recorrer la piel de tu pareja con pequeños pinchazos y proporcionarle sensaciones insólitas y deliciosas.
La vara BDSM
Una vara de ratán o de madera puede servir como accesorio BDSM para dar azotes.
Este tipo de instrumento tiende a dejar marcas, por eso no se lo recomendaría a quienes empiezan. A algunas personas les gustan este tipo de «recuerdos», pero ni mucho menos a todo el mundo. Unas marcas inconfundibles en el trasero pueden ser difíciles de explicar cuando llega el momento de ponerse el bañador…
Otros accesorios BDSM y equipamiento para un calabozo
Por supuesto, este artículo no pretende ser exhaustivo. Cada kink tiene sus propios accesorios BDSM específicos. Entre otras cosas, aquí no he mencionado nada relacionado con el pet play, los juegos uro, el fetichismo de pies, la electroestimulación, etcétera… Sería demasiado para un solo artículo.
Por otra parte, en cuanto a los accesorios BDSM más voluminosos, existe toda una variedad de instrumentos para equipar un calabozo, ya sea para amueblar un club liberal o SM, o para acondicionar una sala de juegos en casa.
Cruz de San Andrés, picota, sillas o mesas de bondage, potro, accesorios BDSM para suspensiones, jaulas, instrumentos de bondage para mantener a alguien en posturas específicas, etcétera…
Algunos sitios, como Whip me Up o DDV66, incluso ofrecen fabricar muebles BDSM por encargo.
Si buscas un artesano capaz de fabricar el instrumento BDSM de tus sueños, pregunta en redes sociales BDSM como Fetlife o BDSM.fr. Probablemente encontrarás allí a personas que podrán recomendarte a alguien. Los aficionados al BDSM siempre son amables con quienes empiezan y están dispuestos a aconsejarles. Eso sí, siempre que preguntes con educación, claro.
























