Nos piden a menudo consejos para elegir un pequeño sextoy.
Un objeto de placer de dimensiones modestas resulta menos impresionante y será más discreto bajo las sábanas. Así que se puede integrar fácilmente en juegos eróticos a dos. Se convierte en una especie de prolongación de las funciones corporales, aportando sensaciones intensas sin el menor complejo.

Elegir un pequeño sextoy: un vibro “punto G”
El Gigi 2 de Lelo es un diminuto vibrador orientado a la estimulación del punto G.
Sus vibraciones ofrecen un amplio abanico de variaciones de intensidad, desde apenas perceptibles hasta muy fuertes. También es eficaz cuando se aplica sobre el clítoris.
Elegir un pequeño sextoy: un vibro clitoriano
En el terreno de los estimuladores exclusivamente clitorianos, el Touch de We Vibe es eficaz, con una textura agradable, toda esponjosa. Es diminuto y cabe en la palma de la mano.
El Tango, de la misma marca, más rígido, de forma rectilínea al estilo de un labial vibrante, también es una pasada.
Piedra vibrante discreta pero potente, el Siri 2 de Lelo resulta del mismo calibre que los dos mini-vibros de We Vibe. Por fuera no parece, pero es una bomba. Si algunos lo utilizan para masajearse las cuerdas vocales, por mi parte, lo prefiero contra mi clítoris.
Si se busca el nivel extremo de discreción y prolongación del cuerpo, el Hello Touch de Jimmyjane presenta un concepto interesante. Este accesorio erótico, que se sujeta a la muñeca, dispone de dos puntas vibrantes que se fijan en las extremidades de dos dedos para proporcionar caricias vibrantes intuitivas.
Elegir un pequeño sextoy: un godmiché
En el terreno de los pequeños godmichés de silicona, Tantus lo hace bien, con el Acute en particular, un godmiché de base plana y curvado, de dimensiones muy modestas.
Si preferís sextoys realistas, el Vixen Spur es un falo de silicona bastante fino, con una textura particularmente creíble. Con sus trece centímetros, se sitúa en la media de tamaño de los penes humanos, sin pretender batir récords.
Y por cierto, en el terreno de los sextoys de madera, Idée du Désir trabaja a medida y suele ser entusiasta y receptivo cuando le sugieren ideas.
Su Orquídea es un sextoy temible para la estimulación del punto G. Las dimensiones de este sextoy ya son bastante modestas, pero este ebanista sabrá probablemente responder a vuestras expectativas si le pedís una versión un poco más fina de la cosa.
Elegir un pequeño estimulador por succión
En el terreno de los pequeños estimuladores clitorianos por succión, no soy fan de las versiones miniatura de Womanizer. Ni el Liberty, un poco demasiado blanducho, ni el Starlet, alias el vibro por succión de Barbie, han logrado convencerme.
En cambio, en Satisfyer, el Pro Penguin proporciona sensaciones dignas de tal nombre, a pesar de su pequeño tamaño y su precio ridículamente bajo.
Si conocéis otros sextoys simpáticos de pequeño tamaño, o si tenéis una opinión sobre los mencionados en este artículo, ¡no dudéis en decírnoslo en los comentarios!








