Esta es la novena edición de la gaceta de los juguetes sexuales, con fetichismo navideño, porno paródico, bastantes vaginas, carpas y otras cosas.
El fetichismo de Papá Noel
El fetichismo de Papá Noel: desde juguetes sexuales con la imagen de Papá Noel hasta libros eróticos dedicados a él, el barbudo personaje invernal inspira fantasías. Pero ¿por qué? Metro.co.uk nos explica las razones de esta atracción.

Calendarios sexys, carpas y barbacoa
En diciembre es cuando los calendarios del año siguiente se venden como churros. Entre ellos, hay algunos con temáticas extrañas, como el calendario erótico de pesca de carpas, o el de la barbacoa sexy.
Mujeres con poca ropa, pescado y brochetas: ¿qué más se puede pedir para 2018? Yo quiero un calendario con hombres desnudos y apios.
Una parodia porno de Donald Trump
Ya conocíamos el interés de los estadounidenses por la sexualidad de su presidente gracias a los consoladores de Obama y los juguetes sexuales de Donald Trump. Así que la parodia porno era el siguiente paso lógico de ese entusiasmo.
Y, por cierto, ¿qué tal es interpretar a Donald Trump en una parodia porno? El actor Evan Stone lo cuenta.

En el ámbito teledildónico: más fallos
Se detectó un error en la aplicación de los juguetes sexuales Lovense: grababa a los usuarios sin que lo supieran. Los archivos de audio se almacenaban en el smartphone del dueño del juguete sexual (mejor eso que enviarlos a todos tus contactos, pero tampoco es que esté muy bien). La marca anunció que el error, denunciado en Reddit por un usuario que lo descubrió por casualidad, ya se había corregido.

Svakom, We Vibe, Lovense… Ya son bastantes los juguetes sexuales conectados que dan algún que otro problema con la seguridad o el almacenamiento de datos. ¿Hay que entrar en pánico? ¿O basta con tener presente que un objeto conectado siempre puede tener fallos de seguridad y ser pirateado y, por si acaso, evitar cantarle el número de la tarjeta de crédito al juguete sexual?
Muñecas y robots sexuales
Un reportaje de Vice sobre el Bordoll, el primer burdel alemán especializado en muñecas sexuales.

En cuanto a la robótica, ahora sabemos un poco más sobre Harmony, la inteligencia artificial de los robots sexuales de RealDoll.
La aplicación costará 20 dólares al año, mientras que la cabeza robótica (que se instala en una muñeca RealDoll) costará unos 10 000 dólares.

Vulvas, clítoris y vaginas
En la serie de coños maltratados: la cirugía estética de la vulva está en pleno auge. No hablamos de cirugía reparadora para corregir malformaciones y daños causados por secuelas de accidentes o enfermedades, sino de la ninfoplastia, una operación que consiste en recortar los labios de abajo para que la vulva se parezca más a la de una muñeca Barbie.

Siguiendo con el tema: la mayoría de los productos para estrechar la vagina no funcionan. Para tener una vagina en forma, capaz de apretar todo lo que quieras meter ahí dentro, no hay receta milagrosa: hay que fortalecerla. Los ejercicios de Kegel y, si acaso, las bolas chinas permiten fortalecer el perineo, el músculo que mantiene todo el tinglado en su sitio.
De tanto que quieren hacerles daño, las vaginas acabarán defendiéndose. Por ejemplo, mordiendo. Cuando los coños tengan dientes: el mito de la vagina dentata en el mundo.
Para levantarles el ánimo a los coños, hay que darles besitos. Así que aquí tienen un tutorial sobre el cunnilingus que parece una receta de cocina, de Maïa Mazaurette.
Ahora, una pequeña lección de vocabulario: ¿por qué llamamos coño al coño? Agnès Giard repasa su historia
Y, por último, arte urbano que pone al clítoris en el centro de atención, en la cuenta de Instagram Clitorosity.




